¿Son cosas de turistas? Pues si estamos de vacaciones en una ciudad tan impresionante, pues es momento de hacer un poco de cliché y dejarnos llevar por lo que es nuestra idea mental de como debe ser un viaje por la ciudad.

Mi trabajo como diseñador me lleva a crear itinerarios día a día para mis clientes. Todos son diferentes y algunos tienen algunos de los clichés en común.

En esta ocasión no voy a hablar de diseños ni de propuestas, sino que les voy a compartir lo que hice, día a día, hora por hora en la Ciudad Luz para que tengan una idea de tiempos y precios. Les comparto precios pues siempre me preguntan cuanto presupuestar para estos viajes. Solo como nota aclaratoria, París es una ciudad cara, así que es mucho más alto que el promedio de otros lugares en Europa.

He incluido el itinerario de 4 días en París que tuve en mi viaje de ida hacia Rusia. Solo tomen nota que como no era mi primer viaje a París, muchas de las cosas que hice no necesariamente son las que recomiendo a quien va por primera vez.

Acá les comparto:

Día 1 – 13 de septiembre de 2017

7:30PM – Llegada al aeropuerto de Orly en París, procedentes de San Salvador/Madrid con Iberia.

8:30PM – Después de caminar un largo trayecto, esperar nuestras maletas y salir a la calle, comenzamos una larga fila para tomar un taxi a la ciudad. Podríamos haber tomado un traslado privado o compartido como los que vendo a mis clientes, pero al final, por ser un viaje tan largo, me decidí por la opción más económica: hacer fila para tomar un taxi.

9:30PM – Después de una hora en fila para tomar el taxi (con un traslado privado me hubieran esperado con un rótulo con mi nombre y no hubiera esperado nada), finalmente abordamos uno en medio de la lluvia y en menos de media hora estábamos en el hotel. Costo fijo del aeropuerto de Orly al centro de París: 35 Euros.

10:00PM – Llegamos a nuestro hotel. Seleccionamos el Yooma Urban Lodge por ser un hotel relativamente nuevo, a buen precio y a 10 minutos caminando de la Torre Eiffel. Seleccionamos una tarifa sin desayuno. El hotel tiene un concepto muy moderno, con habitaciones para dos, tres,cuatro, cinco y hasta seis personas y hasta familias, que compite muy directamente con Airbnb. Si hay algo que me atrae son hoteles nuevos con conceptos diferentes, espacios abiertos y precios accesibles. Las tarifas del Yooma Urban Lodge yo las tengo disponibles a la venta en USD $125.00 por noche para dos personas, sin incluir desayuno, tarifa no reembolsable. Esa es una de las mejores tarifas hoteleras en París que he encontrado en mucho tiempo.

10:30PM – Después de una ducha para refrescarnos en un impecable baño y después de inspeccionar una muy buena habitación de hotel, bajamos al lobby para decidir que hacíamos. Había una lluvia constante, con lo que salir a la calle con el frío y la lluvia no nos pareció buena opción. Decidimos entonces comprar una botella de vino en el lobby del hotel y una tabla de jamones, quesos y pan. Pedimos un vino tinto para compartir, un Burdeaux Superior del 2015 de la casa Chateau Ferran Saint Pierre Tradition por 25 Euros (precio adecuado para ser un hotel), aunque también se podía comprar por copa a 5 euros la copa. La tabla de charcutería y quesos para compartir salía en 15 Euros (mucho más barato que algunos lugares de San Salvador).

Después de picar, solo dio tiempo para asomarnos a la terraza del hotel a ver la Torre Eiffel tímidamente asomándose entre los edificios. La lluvia nos retuvo de ir a verla de cerca.

Día 2 – 14 de septiembre de 2017

9:30AM – Caminamos a la vuelta del hotel a un centro comercial muy grande llamado “Beugrenelle” y ahí nos sentamos en el kiosko de café de “Illy” para tomar un café capuccino y un pain au chocolat de desayuno (6 Euros por persona).

10:00AM – Tienda Uniqlo. Esta es una tienda de ropa japonesa que tiene varias sucursales en París con ropa de temporada a precios accesibles. Compramos ropa térmica para el frío otoño del norte, un paraguas de muy buena calidad, guantes, gorros y algunos calcetines para el frío. La tienda está en el mismo centro comercial “Beugrenelle”.

10:45AM – La estatua de la Libertad. Sobre la misma calle del centro comercial, en dirección al río, nos encontramos con el Pont de Grenelle, desde donde podemos contemplar la hermana pequeña de la Estatua de la Libertad de Nueva York. Fue donada a París en 1889 por la comunidad francesa en Estados Unidos y la pusieron en la isla de los Cisnes en el Rïo Sena, que es la isla sobre la que pasa el Pont de Grenelle. Es curioso verla. Es mucho más pequeña que la original pero ya que estábamos cerca de ella, pues valía la pena darle una visita.

11:30AM – Torre Eiffel/Allée Jean-Paulhan/Campo de Marte. Pasamos dejando las compras al hotel y nos pusimos en marcha hacia la Torre Eiffel. Eran 10 minutos de camino desde el hotel. Ya mi hermano me había comentado que le han hecho un bunker abajo y que no se puede pasar bajo ella libremente como antes por culpa de la paranoia causada por los atentados terroristas. Ir a tomar un picnic bajo la torre como antes, ya no es una opción. En mis diseños de viaje a mis clientes trato de incluirles las entradas con acceso prioritario a la Torre. Eso permite no solo subirla, sino tener explicaciones e historias curiosas relacionadas con la Torre, pero lo más importante, pasar debajo de ella, que es toda una experiencia.

Ya había subido a la Torre en el 2000, así que en esta ocasión más bien descubrimos un parque llamado Allée Jean-Paulham en un lateral. Ahí pudimos caminar, ver los lagos artificiales con patos y hasta sentarnos en una banca a admirar más de cerca los detalles de la Torre.

Luego nos fuimos a caminar por el Campo de Marte en dirección a la Escuela Militar para tener otra vista con perspectiva de lo inmenso de la Torre. Terminamos nuestra caminata abordando el Metro en la estación “Ecole Militaire”.

12:45M – Arc de La Defense/La Defense. En el Metro compramos un carnet de 10 viajes por 14 Euros, lo que nos permitió usar el transporte público en los próximos días. En la Ecole Militaire tomamos el Metro hacia “Concorde” para tomar la línea 1 que atraviesa casi toda la ciudad en forma horizontal y con esa línea podíamos llegar a la estación de “La Defense”.

Al salir nos encontramos de frente con el Arco de La Defense, un edificio muy moderno de vidrio en forma de arco que está en la misma posición que el Arco del Triunfo en línea recta. Nunca había estado en esa zona moderna de la ciudad, así que fue más por curiosidad de verla. Líneas muy limpias, muy futurista, casi salido de una película de ciencia ficción como la gran ciudad que se ve en los “Juegos del Hambre”. De hecho vimos autobuses sin conductor y una limpieza y armonía impresionantes. La vista hacia el Arco del Triunfo es simplemente fabulosa.

1:30PM – Bistrot L’Atelier – Centro Comercial Les 4 Temps. Al lado derecho del Arco de la Defense, nos encontramos con otro centro comercial muy moderno llamado “Les 4 Temps”. Tiene muchas tiendas de moda y decoración. Nosotros entramos para ver dónde podíamos almorzar y fue así que nos encontramos con este Bistrot en la segunda planta. Posiblemente fueron los sillones de cuero para esperar o la pizarra con menús ejecutivos afuera, pero la verdad queríamos algo que no fuera tan caro y de buena calidad. Era hora de almuerzo y el sitio estaba repleto de personas muy trajeadas, posiblemente de las oficinas cercanas.

Pedimos el plato del día que era Entrecot con papas fritas y una copa de vino. El precio por persona fue de 17 Euros. Muy accesible para una ciudad donde todo es caro.

2:45PM – Palacio y Jardines de Luxemburgo. Al terminar de comer regresamos al Metro para tomar la línea 1 hacia Concorde y cambiar ahí a la línea 12 para bajarnos en la estación Rennes. Desde esa estación caminamos 4 cuadras y encontramos una de las entradas para los Jardines del Palacio de Luxemburgo. Un poco de naturaleza en un día frío pero soleado, ya con el otoño pintando los árboles de naranja nos permitió disfrutar de un rico paseo rodeados de flores, juegos de ajedrez, bancas con gente tomando el sol, chicas disfrazadas de estatuas haciendo una especie de asignación de su escuela y novias vestidas de novia haciéndose sesiones de fotos con un impresionante Palacio, no abierto al público, pero cuyos jardines están vivos todo el tiempo. Este es un buen lugar para venir con un picnic y además entrar es gratis.

3:30PM – El Panteón. Después de atravesar los jardines, muy cerca del Palacio de Luxemburgo está el Panteón de París. El Panteón está en un pequeño cerro que domina la ciudad. Es una visita muy interesante, no solo por el edificio que es una mezcla de arquitectura gótica con arquitectura griega clásica, sino porque en su interior están enterrados muchas de las personalidades más famosas de la ciudad como Voltaire, Marie Curie, Víctor Hugo y Alejadro Dumas. Enfrente de El Panteón está la Facultad de Derecho de la Universidad de La Sorbona.

En esta ocasión no entramos al interior de El Panteón (si cobran la entrada, 10 Euros por persona) pues teníamos una actividad reservada para las 5:00PM y aun queríamos pasar por NotreDame.

4:15PM – Ile de la Cité/Catedral de NotreDame. Desde El Panteón caminamos hacia el Río Sena en línea recta bajando por la Rue Saint Jacques hasta encontrarnos de frente con la Ile de la Cité, una de las islas en el Río Sena, corazón original de la ciudad. Dimos una corta visita a la librería Shakespeare and Company, así como a las ventas ambulantes de libros a orillas del Sena y llegamos al puente peatonal que cruza hacia la Catedral de NotreDame.

Visitamos su interior de forma breve, iluminando una vela para pedir protección al viajero e iluminación de vida. Siempre es muy solemne visitar una iglesia gótica tan espectacular. Entrar es gratis.

5:00PM – Les Caves du Louvre. Caminamos desde la Catedral de NotreDame hacia el Hotel de Ville (el Ayuntamiento) y tomamos el Metro en la estación del mismo nombre para agarrar la línea 1 y bajarnos dos paradas después en “Louvre/Rivoli (esa estación de Metro es impresionantes pues está decorada con muchos artículos y réplicas de estatuas del Museo de Louvre).

Desde ahí caminamos un par de cuadras y nos encontramos con nuestro destino: Les Caves du Louvre. Estas eran las antiguas bodegas de vinos del Palacio de Louvre, cuando los reyes vivían ahí. Ahora han hecho un pequeño museo interactivo relacionado con el vino francés y la experiencia sensorial del gusto, tacto, oído, olfato y vista. Es un lugar muy interesante para aprender acerca del vino.

Habíamos reservado la visita con una degustación de tres copas de vino de diversas regiones de Francia. Desde el celular, con el WIFI del lugar, dan acceso a una aplicación en el teléfono que hace las funciones de audio guía para descubrir el lugar.

Al final de la visita, un sommelier inglés experto en vinos franceses nos guió con la experiencia de catar un vino rosado Chateau Calisanne 2016, un vino blanco sauvignon blanc Alchimil y un cosecha tardía Nou Velles Confidences.

Tengo que confesar que yo soy más de vinos tintos, pero esa experiencia en les Caves du Louvre fue maravillosa. No solamente nos muestran las regiones en un mapa y nos explican lo que vamos a probar, sino que nos permitió descubrir sabores impresionantes de vinos que posiblemente no hubiésemos probado por nuestra cuenta. Sabores y aromas riquísimos.

La visita con degustación de 3 copas salió en 18 Euros por persona.

Estoy en el proceso de lanzar un “Dream Trip” relacionado a la cultura del vino de una semana en París y definitivamente este es uno de los lugares que voy a incluir!

Al final pasamos por la tienda de vinos que tienen y no resistimos la tentación. Compramos una botella de vino tinto “Domaine la Croix Sainte Eulalie” a un super precio accesible de 10 Euros. También compramos un descorchador de vinos buenísimo con el logo de la casa por 7 Euros.

6:45PM – Crucero por el Sena/las vedettes du Pont Neuf. Normalmente en mis diseños yo incluyo un crucero por el Sena que sale de Port Suffren en las riveras del río que están en la Torre Eiffel, porque incluyen una copa de champaña para disfrutar el recorrido, pero en esta ocasión me decidí contratar el crucero por el Sena de las Vedettes du Pont Neuf, ya que las Caves du Louvre se encontraba a 3 cuadras del Pont Neuf. Al salir de nuestra experiencia sensorial con el vino, caminamos hacia el puerto pasando por uno de los famosos puentes llenos de candados. La salida era a las 6:45PM, justo para el atardecer. Hora perfecta. Hacía mucho frío y aunque me viera ridículo con gorro de invierno, la calva me agradeció que la hubiese cuidado.

Nos sentamos al aire libre en la parte exterior del crucero y justo enfrente de la guía, una guapísima francesa rubia vestida de capitán de barco que nos narró en inglés las historias y leyendas relacionadas a los monumentos que se logran ver desde el crucero: el Museo de Louvre, la Plaza de la Concordia, le Petit Palais y le Grand Palais, Les Invalides, el Puente de Alejandro III, la Torre Eiffel, la Catedral de Notre Dame, la Ile de Saint Louis, el Museo de Orsay y mucho más.

Uno pensaría que un crucero por el Sena es sumamente turístico y cliché. Y lo es. Pero definitivamente da otra perspectiva de cómo ver la ciudad desde el río. París es lo que es por el Río Sena. Es una parte fundamental de su historia.

Los cruceros duran una hora y realmente valen la pena para explorar los monumentos de la ciudad.

8:30PM – Cafe du Commerce/Rue du Commerce. Mi hermano había estado en Semana Santa en París, así que una prima de mi cuñada les había recomendado este restaurante, con comida francesa muy auténtica a precios “accesibles” (todo sigue siendo caro en París por más accesible que sea).

Fue así como hicimos una reserva para las 9:00PM en el restaurante. Al salir del crucero en Pont Neuf, caminamos hacia la estación de Metro “Ile de la Cité” que está al centro de la isla y de forma directa fuimos a dar a unas cuantas cuadras del restaurante y aunque llegamos más temprano de la hora de la reserva, nos atendieron y nos dieron una mesa en el tercer piso. Este es un restaurante de 3 pisos y tiene un árbol vivo y entero en una terraza central. El techo se puede abrir durante el verano.

El menú del lugar es netamente francés con productos de muy alta calidad. Acá nos decidimos por una orden de 6 escargots salvajes de la Borgoña (caracoles) de una casa muy famosa que los produce llamada “la Maison de l’Escargot”. Una delicia por 9.80 Euros. También un foie gras de pato con chutney, todo hecho en casa, por 13.80 Euros, caro pero más accesible que en muchos otros lugares.

De plato fuerte un cordero con salsa de champiñones silvestres acompañado de un puré de varias legumbres de 18.50 Euros.

Para el vino seleccionamos una botella de tinto Touraine 2015 del Chateau Quincey del Valle de Loire, también al módico precio de 22 Euros.

Como les digo, no era barato, pero para ser París y ser comida francesa muy elaborada, no fueron precios excesivos y los sabores eran maravillosos. Muy buena recomendación de lugar.

Al terminar de cenar caminamos unas 10 cuadras y ya llegamos a descansar a nuestro hotel tipo 10:30PM.

 

Día 3 – 15 de septiembre de 2017

9:00AM – Tren hacia Versalles. Caminamos hacia la estación de Metro Bir Hakeim, a un par de cuadras del hotel en dirección hacia la Torre Eiffel. Ahí compramos boletos de tren ida y vuelta a Versalles (12 Euros por persona). A la par de esa estación de Metro está la estación de trenes “Champ de Mars-Tour Eiffel”, desde donde abordamos un tren directo hacia la villa de Versalles en la línea C de su tren de cercanías. Eso lo deja a unas tres cuadras de la entrada del Palacio de Versalles y se llega en 40 minutos.

9:45AM – Desayuno en McCafé. Lo se, no era el lugar más fancy para comer, pero justo al salir de la estación de trenes de Versalles, enfrente de la estación está el McDonald´s bien ubicado. Como no habíamos desayunado pues era sumamente conveniente tomar un café y un croissant por la módica suma de 3 Euros con Wifi gratis.

10:15AM – Visita al Palacio de Versalles. Habíamos comprado las entradas con anticipación online, pero no habíamos comprado acceso prioritario. A mis clientes les trato de tramitar entradas en dicho acceso para que no tengan que hacer una cola larga.

Para ingresar al Palacio, se arma una cola desde la parte de afuera que nos tomó unos 25 minutos para entrar. Habíamos comprado el pasaporte del día por 27 Euros por persona. Eso incluía los “Jardines Musicales”, que es una forma de cobrar extra para cuidar los Jardines del palacio. Normalmente los jardines tienen entrada gratis, pero los días que son “Jardines Musicales” ponen música clásica en parlantes en la parte central de los jardines. Al principio pensé que era música clásica en vivo, pero no, es sencillamente música ambiental en medio de los jardines.

La visita al Palacio incluye una audio-guía en múltiples idiomas.

La cantidad de gente era impresionante como siempre y esos salones eran llenos y llenos y llenos de gente, pero a pesar de eso, todo es maravilloso: los murales, los frescos, las lámparas, los muebles, las obras de arte, la capilla, el teatro y por supuesto, el Salón de los Espejos. Es un ambiente de mucho brillo, luz, color y belleza que nos transporta a la época más gloriosa de los Reyes de Francia.

1:00PM – Para almorzar: Café Angelina. Llegó el momento de almorzar y en uno de los laterales en el interior del palacio nos encontramos con la entrada del Café Angelina en el primer piso, en el Pabellón de Orléans. Tienen una sala de té/restaurante en algunos de los salones del Palacio para que uno pueda almorzar como realeza. Había un buffet/restaurante a la par, a precios más accesibles, pero no nos dimos cuenta. De un solo terminamos sentados en una de las mesitas del salón principal con una mesera muy elegante tomándonos la orden.

Ha sido uno de los quiche lorraine más caros que me he comido en mi vida a 15.50 Euros una porción pequeña acompañada de unos corazones de lechuga (todavía nos quedaba una noche en París… a socarla!)

En este restaurante fue que nos encontramos a un chavo que estaba almorzando con su mamá y que nos preguntó si eramos salvadoreños y que si yo era Walter Ávila, que me había reconocido por las fotos pues en algún momento me cotizó un viaje. Me sentí puro rock-star!

Café Angelina tiene diversos restaurantes y salones de té en París y en Francia. En Versalles hay otro en Le Petit Trianon.

1:45PM – Jardines del Palacio de Versalles – renta de carrito de golf. Después de almorzar caminamos en dirección a los Jardines. Enormes. Grandes. Es una extensión de terreno gigantesca. Yo en el 2001 había caminado parte pero ya era muy tarde. En esta ocasión iba dispuesto a rentar un carrito de golf para recorrerla en su totalidad.

Obviamente no iba preparado para los precios, pero como ya iba dispuesto, pues el precio no me iba a asustar en un lugar donde todo iba a ser caro.

La renta del carro de golf tiene un costo de 35 Euros por una hora. Eso suena razonable para dos personas. Pero, los carritos tienen una ruta pre-establecida de la cual no se pueden salir. Como son carros eléctricos, existe algún tipo de magnetismo que los detiene y apaga si uno se trata de salir de la ruta establecida. Esa ruta dura, exactamente una hora! Sin bajarse.

Ahora bien, es mentira que uno no se va a bajar a hacer fotos de las fuentes, palacios y jardines en el camino… Ahí está el truco. Por cada 15 minutos extra que uno se tarde, son 7 Euros más! No hay forma que uno se tarde menos de una hora (se los cuento para que vayan preparados por si se animan a rentar un carro de golf). Si pretenden no bajarse, una opción más económica es el Pequeño Tren de los Jardines de Versalles. Tiene un costo de 7.50 Euros por persona por una vuelta completa y 4 Euros para una audio guía y también es una ruta pre-establecida, pero con la ventaja que uno se puede bajar en varios puntos y tomar otro tren posterior. Esa opción hubiera estado muy bien… pero como el niño quería manejar el carrito, pues ahí me tienen en el gran stress que ni disfruté bien de algunos de los lugares por llegar a la carrera y salir a la carrera… para la próxima, trencito será.

Nos tardamos hora y media en dar la vuelta con 3 paradas. Ahí calculen.

Al devolver el carrito, caminamos un poquito más y luego nos fuimos al pueblo a tomar el tren de regreso a París, que en 40 minutos nos estaba dejando en la estación Champs de Mars/Tour Eiffel.

5:15PM – Crepas de nutella a los pies de la Torre Eiffel. Ya que el tren nos había dejado a la vuelta de la Torre, pues ni modo, otra vez a verla, solo que en esta ocasión con el propósito de comprar el postre. Hay unos kioskos a la par del carrusel que queda enfrente de la Torre Eiffel del lado del Sena, que venden café, gaseosas, sandwiches y crepas dulces y saladas. ¿Caras? Por supuesto! 4 Euros por crepa, aunque en San Salvador no se quedan atrás con los precios…. La diferencia es que nos comimos una crepa de nutella viendo la Torre Eiffel. Eso no lo hacemos todos los días.

Regresamos al hotel a descansar.

8:30PM – Le Train Bleu/Gare de L´Est. A través de la aplicación francesa de “El Tenedor” habíamos hecho una reserva en uno de los restaurantes más altamente decorados al estilo palacete que he visto en mi vida. Haber hecho la reserva a través de ellos nos dio un 20% de descuento en el consumo final, sin incluir bebidas y debíamos ordenar una entrada y un plato fuerte para aplicar el descuento.

También debíamos ser puntuales. Yo en mi confusión mental de horas y de jet lag, pedí al Uber que nos llegará a buscar al hotel a las 8:00PM. Un auto con motorista de saco y corbata llegó y en media hora nos dejó en la estación de trenes Gare de L´Est. Adentro de la estación, en la segunda planta, se encuentra el restaurante.

Inaugurado para la Exposición Universal de 1910, el restaurante está lleno de detalles de la Belle Epoque parisina. Es un lujo y un nivel de detalle con sus candelabros, frescos y mobiliario, que a uno se lo olvida por un momento al personal estirado que nos recibe. Buscaron nuestra reserva y nos acomodaron. Llegamos 40 minutos tarde, pues yo me confundí de hora. Ni preguntamos por el descuento pues el email de confirmación decía que solo aplicaba si uno era puntual!

Un maitre y su anfitriona nos acomodaron y nos dejaron el menú. Seleccionamos un vino Chateau Pouyanne 2015 y nada de entrada, de un solo al plato fuerte: salmón. Muy rico, pero nada memorable. Acá si tengo que admitir que aunque yo sea estirado, el lugar me ganó. Era demasiado estirado para mi gusto, aunque fue bonito ver algo tan ornamentado de una época tan impresionante de París.

¿Precios? Caro. Dejémolo ahí para no acordarme de la cuenta.

10:45PM – Show del Lido de París. A las 10:20PM nos convertimos en calabazas y como calculamos que no llegábamos a tiempo en taxi o Uber a los Campos Elíseos, pues tomamos lo más rápido: Metro. Lo bueno es que la línea 1 pasa por Gare de L’Est. Lo malo es que estábamos lejos de los Campos Elíseos. Por lo menos así se sentía.

Llegamos a las 10:45PM y había una enorme cola de gente para entrar al show de las 11:00pm, que era el que habíamos reservado. Estaba saliendo la gente del show anterior, pero aún así nos tocó esperar al final de la cola por llegar tan tarde. Teníamos miedo de obtener una mala mesa.

Pero las fuerzas del Universo se conjugaron para que tuviésemos una buena celebración. Primero nos sentaron con otra persona que iba sola. Luego nos llegaron a cambiar y nos pusieron en una butaca para dos personas con mejor vista y al que iba solo le pusieron a otra persona sola. Creo que ellos habían comprado la opción que tenía una sola copa de champaña. Nosotros teníamos la media botella por persona. Me parece que eso nos valió para que nos dieran una mejor mesa con una vista formidable al centro del escenario.

La champaña que dan en el Lido de París es realmente champaña de la casa. Está embotellada como “Lido” y la verdad es de buena calidad.

Una cosa que me sorprendió en esta ocasión (ya había ido al Lido en el 2005), es que hoy si permitían hacer fotos y videos. Por lo menos no dijeron que estaba prohibido como en el 2005. Supongo que se cansaron de pelear con toda la gente que llevaba sus teléfonos y ante eso, pues ahora hasta hay hashtags en Instagram donde comparten fotos y videos del Lido. Supongo que vieron que era buena estrategia para atraer a más gente.

El show llamado “Marvailes du Paris” (Maravillas de París), narra la historia de una chica muy conservadora que llega a París y que poco a poco se va soltando y se le va quitando lo tímida cuando se rinde ante las maravillas de París. El show obviamente es un espectáculo de cabaret. Hay algunas mujeres topless. Pero en ningún momento se ve como un show vulgar o de bajo nivel. Es un espectáculo de alto nivel que lo que menos da es morbo. Más bien da una gran admiración por el nivel musical, el baile, los trajes, los escenarios y la trama. Imagínense un Cirque du Soleil pero topless.

Hay bailarinas que cuelgan de candelabros de cristal, fuentes que salen del suelo para hacer coreografías con agua, muchos efectos especiales, plumas, trajes, disfraces, acrobacias y can-can.

Es un show que definitivamente recomiendo.

Caro? El show de las 11PM cuesta USD $129.00 por persona con media botella de champaña. A mi me salió con un pequeño descuento por trabajar en esto. El precio es muy similar a los de otros espectáculos de ese nivel en el mundo como operas, musicales de Broadway o Las Vegas, o el mismísimo Cirque du Soleil.

A finalizar el show, casi a la 1AM, pedimos un Uber que prácticamente ya estaba afuera en los Campos Elíseos y 12 Euros más tarde estábamos en nuestro hotel, después de una noche parisina espectacular.

 

Día 4 – 16 de septiembre de 2017

9:30AM – Desayuno buffet en el hotel. En esta ocasión nos decidimos por tomar el desayuno del Yooma Urban Lodge. Por 12 Euros por persona obtuvimos un buffet orgánico de muy alta calidad. El hotel definitivamente está en la vanguardia de tendencias.  Tenían desde pan sin gluten hasta fresas cultivadas por ellos mismos. Tenían garantía que todo era orgánico. Hasta el café. Fue diferente.

11:45AM – Salida hacia el Aeropuerto Charles De Gaulle. Nuestro vuelo hacia Moscú salía a las 3:30PM, así que decidimos salir con tiempo. Originalmente habíamos planeado pedir un UBER, pero cuando vimos, los precios estaban disparados. Casi 80 Euros para ir al aeropuerto.

La chica de Recepción del hotel nos dio una buena clave… En el hotel de la par había un punto de taxis y como las tarifas están reguladas, nos iban a cobrar 55 Euros para ir hacia el Aeropuerto. Así que eso nos salvó la situación. Hasta tarjetas de crédito aceptan.

Así terminó la primera parte de nuestra aventura parisina.

Como les comento, les comparto para dar ideas de qué hacer y de precios.

Espero lo hayan disfrutado!